BOTOX PARA ADELGAZAR EL ROSTRO Y OTROS USOS QUE QUIZÁ NO CONOZCAS

BOTOX PARA ADELGAZAR EL ROSTRO Y OTROS USOS QUE QUIZÁ NO CONOZCAS

Botox para adelgazar el rostro es uno de los múltiples usos de este producto en el ámbito medico estético. Sí, has oído bien… el Botox además de prevenir y atenuar arrugas se está utilizando para eliminar el efecto de “cara cuadrada” y conseguir un rostro más fino y estilizado. Esta técnica, ya habitual en países asiáticos por su fisionomía, está siendo cada vez más demandada en Occidente.

 

Este tratamiento consiste en adelgazar o afinar la cara mediante unas inyecciones en determinados puntos del masetero, el músculo cuya función es cerrar y retraer la mandíbula, consiguiendo de este modo un afinamiento del tercio inferior del rostro y por tanto una barbilla más definida. Un excesivo desarrollo de estos músculos a menudo es resultado del bruxismo, un trastorno por el que se presenta en las personas un rechinamiento involuntario de los dientes por la noche que produce su desgaste. Los que sufren bruxismo (se estima que más del 10% de la población) a menudo acaban presentando cambios en su aspecto, como enchanchamiento mandibular.

 

Al inyectar toxina botulínica (Botox) en los músculos maseteros o masticadores su efecto paralizante consigue relajarlos, esta menor ejercitación hace que se vaya reduciendo su tamaño y el rostro vaya quedando con una forma más estilizada. Es un tratamiento indoloro y ambulatorio. El paciente puede volver a su actividad cotidiana tras el tratamiento y los resultados se hacen más notorios a partir de la segunda sesión, tras un período de menor actividad en el músculo. Esto no limita la masticación, puesto que los músculos temporales también ayudan.

Por tanto, el uso del Botox para adelgazar la cara presenta el beneficio de afinar el rostro sin necesidad de cirugía, previene la hipertrofia del músculo masetero y disminuye el dolor muscular en personas con buxismo.

 

Botox para corregir sonrisa gingival

 

La sobreexposición de las encías al sonreír es lo que se conoce como sonrisa gingival y es uno de los problemas que afectan negativamente a la estética de la sonrisa, que para que sea bonita necesita un equilibrio entre la forma y simetría de los dientes, los labios y las encías.

La aplicación de toxina botulínica (Botox) mediante inyecciones en determinados puntos de la encía es una opción mínimamente invasiva para mejorar la sonrisa gingival causada por la hiperactividad los músculos elevadores del labio superior.

 

Elevación de cejas y patas de gallo

 

El Botox también se utiliza para elevar la ceja y conseguir son ello un rejuvenecimiento de la mirada. Con la acción de la toxina botulínica, conseguimos que la acción elevadora del músculo frontal sea mayor que la acción de los músculos depresores por lo que la cola de la ceja asciende. Asimismo, su acción paralizante previene las arrugas en la zona periorbitaria concretamente las conocidas como “patas de gallo”.

 

 

Ahora ya conoces que el Botox sirve para algo más que eliminar y prevenir arrugas del tercio superior de la cara, si necesitas más información sobre estos tratamientos o sobre otros usos del botox (que los hay) el Dr. Alexo Carballeira te aclarará cualquier duda en su consulta de forma gratuita y sin compromiso.

 

 

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